El racismo inverso sí existe, hdp. Por Maki Miró Quesadilla

Hola, soy la prima de la otra Maki… en realidad todos los Miró Quesadilla somos primos. Por ejemplo, tengo una cousin que es hermana de mi papá y tía de mi esposo, así que everybody tranqui con eso.

Todos hemos oído hablar del racismo. Sí, ese mal del que sufren los negros, cholos y japoneses chinos (ya sé que acá también entran los árabes pero esos son ricos en todo sentido, of course?), decía que todos hablan del racismo pero nadie del inverso; ahí sí, los cholos se hacen los tontos, como cuando los mandas a lavar el Meche y ni le enceran las llanta. De eso no hablan los resentidos y envidiosos que son pobres porque quieren.

El racismo inverso es cuando discriminan a la gente de la alta alcurnia como lo están haciendo con el Príncipe Carlos, la misma Reina lo aísla solo porque es más blanco que ella; eso es horrible y está mal, es discriminación de la forma más indolente.

Sorry, una pausa. No puedo seguir escribiendo esto sin paliar el dolor de mi heart con mi Evian… ay no, carajo, no está la empleada hdp… ya, bueno; sufriré nomás.

Yo he sido víctima de muchísimo racismo inverso en esta vida y les voy a contar de qué manera. Cuando era chiquita y rebelde, me fugué de la casa para irme a estudiar a Suiza porque ahí no hay peruanos nativos. Y bueno, en esa época my pinky friend hizo una little party y yo pensaba que la estaba haciendo linda pero un criado le dijo a otro que yo era peruana pero no sabía bailar. ¡Eso es racista, señores! ¿No sé bailar porque soy blanca? Qué absurdo.

Ya cuando regresé a Perú, porque me volví rebelde otra vez y me regresé de Suiza, una vez fui a Vivanda para comprar un Golden Opulence Sunday porque era cumpleaños de mi empleada, jajajaja; no, eso no era para ella, era para mí porque yo no pienso comer su chifó. Se me ponen tranquis todos ustedes, ¿ya? Como no llevé empleados, el cajero me preguntó si tenía 3 soles con cincuenta para que me pueda dar cinco soles de vuelto en un pago con un billete de 200 soles cuando la cuenta era de 198 soles. Qué humillante, ¡ME ESTABA GRITANDO A LA CARA QUE POR SER RUBIA NO SÉ NADA DE MATEMÁTICAS! Y todo porque no entendí nada de lo que me dijo, pero tampoco era para que me racee de esa manera el indio de mierda ese, ¿no? me sentí muy, pero muy súper discriminada por el color de mi piel, yo, que nunca he hecho uso de mi privilegio social histórico para humillar a nadie, ¡habráse visto!

Con todos esos ejemplos sociológicos (¿qué onda con la gente de sociales que no se baña?) queda demostrado que el racismo inverso existe y que debemos luchar para erradicarlo. Hay que eliminar a esa gente privilegiada que poco a poco comienza a treparse. Poco más y van a querer que los millonarios nos percatemos de su existencia. Regreso la próxima semana con más reivindicaciones sociales. Kisses.

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