Perritorial: De tal palo, tal León

A estas alturas del lunes ya todos se han enterado de la última pendecería de Luciana Milagros León Romero, más conocida como Pitufina (en realidad no, es más conocida por lo del lavado vaginal y que ahorró 4 millones de dólares porque la invitaban a salir). Resulta que el año pasado, mientras aún era congresista, gozaba de tantas gollerías como ella misma se inventaba, le allanaba el camino a su hermano para que haga negocios con el Estado (cosa que se debe investigar), usaba a su personal de seguridad como Glovo y chofer particular, hablaba con el mismísimo General José Luis Lavalle para que le pongan seguridad cuando no le tocaba y, sobre todo, esa comunicación con Mijael Garrido Lecca donde le da cátedra de pitufeo con los aportes para su fallida campaña congresal.

Pero, ¿de dónde habrá sacado Lucianita esas mañas? Ah, esa es fácil: de su viejo. El Poder Juducial, a regañadientes y para tapar a Alan, lo condenó a cuatro años de prisión efectiva por los delitos contra la administración pública (José Domingo Pérez se encargó de ese huevas aunque después el mismo Poder Judicial corrupto le anuló la condena). La parte que más nos sonará seguramente es esa cuando se sobaban las manos junto a Don Bieto por los ricos honorarios de éxito gracias al faenón que se metieron en un negociado que se destapó durante el caso de los Petroaudios.

Solo para pintar de cuerpo entero a Rómulo León, el papá de Luciana, Alan Tiroloco García lo llamó “RATA”, y encima con desprecio. Ya pues, que Alan le diga rata a alguien es como si Keiko se asqueara con alguien por no trabajar.

Resultó ser que quien se apoderó de todos los conocimientos delictivos del padre fue, precisamente, Luciana León y ya está comenzando a saltar la pus por donde se toque el tema. Lo triste de todo esto es que ella continúa con inmunidad por una pendejada de ampliación de la misma por cinco años al ser miembro de la Comisión Permanente o una vaina así. Le toca al nuevo Congreso levantarle la protección blindada, aunque con tantos contactos con los que cuenta la ratita, es casi imposible que eso llegue a pasar.

COMENTA Y RAJA A CONTINUACIÓN: