¿Por qué todo está mal con Latina y debe ser cerrada por el Estado como la SUNAT clausura una bodeguita?

En el Perú los canales de TV y las radios solo tienen prestado un pedazo del espacio aéreo para poder emitir sus porquerías, eso quiere decir que nosotros, los ciudadanos de a pie, los que comemos en carretilla, los que chupamos anisado, los verdaderos dueños de ese espectro electromagnético, se lo damos prestado.

Cuando el Estado presta este espacio, del que somos dueños, le pone una serie de requisitos (léase PRINCIPIOS) a cumplir si es que quiere conservarla. Veamos cuáles son:

– La defensa de la persona humana y el respeto a su integridad.

– La libertad de expresión, de pensamiento y de opinión.

– El respeto al pluralismo informativo, político, religioso, social y cultural.

– La defensa del orden jurídico democrático, de los derechos humanos fundamentales y de las libertades consagradas en los tratados internacionales y en la Constitución Política.

– La libertad de información veraz e imparcial.

– El fomento de la educación, cultura y moral de la Nación.

– La promoción de valores y la identidad nacional.

– La responsabilidad social de los medios de comunicación.

– El respeto al Código de Normas Éticas.

– El respeto al honor, la buena reputación y la intimidad personal y familiar.

– El respeto al derecho de rectificación.

Todo lo anterior expuesto está enmarcado en la Ley N° 28278, Ley de Radio y Televisión, y si no se cumplen los requisitos mencionados (y otros de ámbito legal) según el LIBRO CUARTO de la ley en mención, pues chau.

¿Qué onda con Latina en todo este rollo? Pues, vamos a ver si cumple o no con lo básico mínimo que debe cumplir, paso a paso (aquí nos saltaremos los principios que creemos que sí cumplen).

La defensa de la persona humana y el respeto a su integridad. Lo ocurrido con el Zorro Zupe es una muestra de que esto no se cumple, lo que le hizo Porcella a Karina Rivera también es otra prueba, sketchs como El Negro Mama o La Paisana Jacinta vulneran por todos lados este principio y ni qué decir de cosificar a las mujeres de sus programas cómicos donde si pudieran hacer que el poto hable, ellos le pondrían un micrófono.

El respeto al pluralismo informativo, político, religioso, social y cultural. Nones de nones pues, una investigación reciente demostró que durante la última campaña al Congreso 2020, los candidatos fujimoristas y amarillitos coparon el 80% del total del espacio destinado a entrevistas, publicidad, cherrys, etc, con respecto al resto de partidos. Sobre el pluralismo religioso nada, solo transmiten las festividades católicas. Sobre lo social y cultural, ya pues, Latina parece haber reducido todo el Perú a Lima y, a su vez, a Lima a los distritos ‘no pobres’.

El fomento de la educación, cultura y moral de la Nación. JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA… Latina no tiene ni un puto programa con alguna de estas características, podría decirse que ‘Yo Soy’ lo intenta porque la música y la interpretación son actividades culturales pero todos sabemos que eso no es verdad cada vez que un imitador de Ricardo Arjona pasa a la siguiente ronda. Con eso de fomento a la moral ya se mueren todos los canales.

La promoción de valores y la identidad nacional. Latina TV considera que pasar el desfile cívico-militar una vez al año, pintar de rojo y blanco a su gentita, transmitir los partidos de la selección de fútbol y hacer spots patrioteros desde San Isidro es promocionar la identidad nacional. Ya ni hablemos de la promoción de valores que los únicos valores que suelen promocionar son los de la Bolsa.

El respeto al Código de Normas Éticas. Acá se pierde todo sentido, todos los canales están obligados a tener un código, que es remitido al MTC (el encargado de regular todo que no regula) y ceñirse estrictamente a su cumplimiento. Latina, o no tiene el código, o no lo remitió, o el MTC nunca lo abrió o, simplemente, a todos les llega al pincho.

El respeto al honor, la buena reputación y la intimidad personal y familiar. Seguramente muchos recordamos a Beto Ortiz mandando al paredón a Ruth Sayas en su inefable ‘El Valor de la Verdad’, también podemos ver cómo siempre se vulnera la intimidad de las personas contra las que se despachan sus invitados, detallando encuentros sexuales, situaciones que no son de interés nacional y ocurrieron en el seno de la intimidad amical, cómo se despotrica contra todos (como el caso de juicio por difamación que ganó Carlos Zambrano contra el Zorro Zupe, cosa que demuestra que eso de decir la verdad en todo momento tiene un falso valor). Tal vez también recordamos cómo Latina cubrió el caso de Solsiret y cómo fue que se pasaron pa’ la mierda al mostrar el cráneo y restos óseos o, más recientemente, cómo se dedicaron a averiguar todos los detalles de la vida de la mamá de Camilita (niña violada y asesinada en Independencia) perdiendo de vista al infractor, al asesino y violador. Latina no respeta ni el honor, ni la reputación, ni la intimidad personal y familiar.

Lo expuesto, la verdad, calza también para canales como ATV, Willax, Panamerica y América, pero vamos uno por uno ps’. Solemos oír el consejo de “tú tienes el poder, puedes cambiar de canal o apagar el televisor” pero también estamos seguros que eso no funciona, que la gente tiene mucho de culpa en darle sintonía a los contenidos basura que nos entregan pero la cuestión va mucho más lejos: el sistema nos educa para que ese contenido basura sea lo que querramos ver, nos adoctrinan bajo la necesidad de consumir basura porque desde pequeños nos dicen que la mierda debe ser muy rica ya que miles de millones de moscas no pueden estar tan equivocadas. Por eso y mucho más, debe ser cerrado por el Estado como la SUNAT cierra las bodeguitas del barrio.

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